Sí. Ayer corté, rompí, terminé con una relación que ha durado seis años. Seis años y un mes, para ser exactos.
He ganado una tranquilidad muy confortable, pero también he perdido, es inevitable: he perdido amor, ternura, calidez. He ganado de nuevo soledad. Otra vez.
Pero no podía hacer otra cosa. No podía. Así que aquí estoy, de nuevo tirando sola del carro de mi vida.
Estoy triste